El gobierno federal en México está preparando una propuesta integral para atender la crisis que enfrentan los productores de agave por la caída de los precios y la dificultad para colocar su cosecha. La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que la SADER ya trabaja en distintas opciones antes de sostener una reunión con los productores. El objetivo planteado es llegar a ese encuentro con alternativas concretas y no solo con un diagnóstico del problema.
La situación actual tiene su origen en un desequilibrio que tomó varios años en formarse. Durante la pandemia aumentó el consumo de tequila y también creció la siembra de agave. Sin embargo, la demanda de la bebida dejó de crecer al mismo ritmo e incluso disminuyó, y cuando una parte importante de esas plantaciones llegó a la etapa de cosecha, la oferta disponible superó la capacidad de compra del mercado.
Ese desajuste se reflejó en los precios, pues el agave llegó a venderse entre 30 y 35 pesos por kilogramo, mientras que ahora se reportan precios de 6, 4 e incluso 1 peso en algunas zonas. La diferencia muestra hasta qué punto cambió la relación entre compradores y productores.
Por su parte, la Cámara Nacional de la Industria Tequilera también ha reconocido la sobreoferta. En 2025 el consumo de agave por parte de la industria aumentó 21.1%, al pasar de 1.8 millones de toneladas en 2024 a 2.2 millones. Aun con ese incremento, existe más materia prima disponible de la que la cadena puede absorber con facilidad. Para 2026, además, se anticipa una caída de 3.5% en las ventas de tequila.
Por eso, el énfasis del gobierno en una propuesta integral es relevante. El problema no se limita a recuperar el precio del agave. También involucra la comercialización, la relación con intermediarios, la capacidad de compra de la industria y la necesidad de evitar que la misma situación se repita cuando nuevas plantaciones lleguen a madurez.
El hecho confirmado es que la SADER ya trabaja en alternativas y que la reunión con productores sigue pendiente. También está confirmado que el gobierno reconoce la sobreoferta y la caída de precios como los elementos centrales de la crisis.
La inferencia es que una respuesta de fondo tendrá que mirar varios años hacia adelante, pues el agave azul tarda entre cinco y ocho años en madurar, por lo que las decisiones actuales de siembra pueden afectar el mercado durante buena parte de la próxima década. Atender únicamente el precio del momento podría aliviar una parte del problema, pero no corregiría por sí solo el desfase entre producción y demanda.
Lo que todavía no se conoce es el contenido de la propuesta. No se ha informado si incluirá apoyos directos, mecanismos de comercialización, acuerdos con la industria, ajustes en la planeación de siembras u otras medidas. Hasta que la propuesta sea presentada, cualquiera de esas opciones debe tratarse como una posibilidad.
Para los productores, la señal inmediata es que el gobierno ya colocó el problema en una fase de diseño de soluciones. La siguiente referencia importante será conocer qué medidas incluye la propuesta integral y si estas atienden tanto la urgencia comercial actual como la sobreoferta que seguirá presionando al mercado.
Fuente: El Economista




