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Geopolítica agrícola de oleaginosas en África

La geopolítica agrícola de las oleaginosas en África

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En África, la producción de oleaginosas como la soya, el girasol y el maní se está convirtiendo en un pilar fundamental de la estructura socioeconómica de varias regiones, impulsando no solo la seguridad alimentaria sino también proporcionando una fuente vital de ingresos para las comunidades rurales.

La inversión en este sector agrícola ha demostrado tener el potencial de transformar economías enteras, ofreciendo oportunidades para el desarrollo de industrias derivadas y la creación de empleo, al tiempo que se enfrentan desafíos críticos como la malnutrición y la pobreza.

Por tanto, comprender la dinámica del cultivo de oleaginosas en el contexto africano no solo es crucial para los formuladores de políticas y los inversores, sino también para las comunidades que podrían verse más afectadas por los cambios en este sector.

¿Cómo ha cambiado la producción de oleaginosas en la región?

En las últimas cinco décadas, el continente africano ha experimentado un cambio significativo en la producción de oleaginosas, marcando un desplazamiento en el liderazgo de la producción a nivel mundial.

Inicialmente, las actividades en torno a cultivos como la soya, el girasol y el maní estaban predominantemente concentradas en regiones con tradiciones agrícolas establecidas, como América del Norte y partes de Asia.

Sin embargo, a partir de los años 80, África comenzó a emerger como un jugador clave en el mercado de oleaginosas, impulsado por factores tales como la inversión en tecnologías agrícolas, políticas de liberalización del mercado y una creciente demanda global de aceites vegetales y proteínas para la alimentación animal.

Este cambio se vio particularmente influenciado por la creciente conciencia sobre la importancia de la diversificación económica en los países africanos, que buscaban reducir su dependencia de un único producto de exportación, como el petróleo o los minerales.

La inversión en la producción de oleaginosas ofrecía una oportunidad para expandir y fortalecer las economías locales, integrando a pequeños y medianos agricultores en cadenas de valor más amplias y sofisticadas.

Además, la adaptabilidad de estas plantas a diferentes condiciones climáticas y su capacidad para mejorar la fertilidad del suelo mediante la rotación de cultivos incentivaron su adopción en diversas zonas del continente.

A pesar de estos avances, la producción de oleaginosas en África aún enfrenta desafíos significativos, incluyendo la limitada infraestructura para el procesamiento y la distribución, la variabilidad climática y las restricciones en el acceso a mercados internacionales.

No obstante, iniciativas impulsadas tanto por gobiernos nacionales como por organismos internacionales apuntan hacia un fortalecimiento continuo de este sector.

Se espera que, con una inversión sostenida en investigación, desarrollo de capacidades y establecimiento de alianzas estratégicas, África no solo solidifique su posición como productor de oleaginosas, sino que también mejore la seguridad alimentaria y el bienestar socioeconómico de sus poblaciones.

¿Qué países de África exportan más oleaginosas?

Los 3 países que más oleaginosas exportan de África son:

Nigeria

Nigeria se destaca en la producción y exportación de oleaginosas, particularmente de maní (cacahuete) y aceite de palma. La relevancia de Nigeria en el mercado de oleaginosas se atribuye a su amplia extensión de tierra cultivable y a su clima favorable, que permite el cultivo de una variedad de oleaginosas.

Aunque enfrenta desafíos relacionados con el procesamiento y la infraestructura logística, el país ha logrado mantener una posición prominente en el mercado africano y mundial, impulsando su economía a través de la exportación de estos productos. La inversión en tecnología agrícola y políticas de apoyo al sector han sido cruciales para mantener su competitividad en el mercado internacional.

Etiopía

Etiopía es reconocida por su producción y exportación de semillas oleaginosas, especialmente de sésamo. El sésamo etíope, conocido por su calidad, es altamente demandado en los mercados internacionales, convirtiendo al país en uno de los principales exportadores de esta oleaginosa en África.

La agricultura en Etiopía se beneficia de su diversidad agroecológica, que permite el cultivo de una amplia gama de productos. A pesar de los desafíos que plantean la infraestructura y los sistemas de comercialización, Etiopía ha logrado posicionar su sésamo en el mercado global, contribuyendo significativamente a su economía.

Sudáfrica

Sudáfrica es un jugador importante en el mercado de oleaginosas en África, destacándose en la producción y exportación de soya y girasol. La agricultura en Sudáfrica se caracteriza por su alta tecnificación y capacidad de adaptación a los mercados globales, lo que le permite no solo satisfacer la demanda interna sino también competir en el mercado internacional.

El país ha invertido considerablemente en investigación y desarrollo para mejorar la productividad y sostenibilidad de su sector agrícola. A pesar de enfrentar desafíos climáticos y de recursos hídricos, Sudáfrica ha mantenido su posición como uno de los principales exportadores de oleaginosas en el continente.

¿Qué países de África importan más oleaginosas?

Los 3 países que más oleaginosas importan de África son:

Egipto

Egipto se destaca como uno de los principales importadores de oleaginosas en África, con una demanda significativa de soya y girasol, entre otros. La nación depende de las importaciones para satisfacer las necesidades de su creciente población y su industria de procesamiento de alimentos.

A pesar de tener un sector agrícola significativo, las limitaciones de tierra cultivable y agua hacen que Egipto dependa de las importaciones para complementar su producción local y asegurar la disponibilidad de estos productos esenciales para el consumo humano y como insumos para la industria de piensos.

Marruecos

Marruecos es otro importador clave de oleaginosas en la región, con una fuerte dependencia de productos como la soya y el girasol. La industria de procesamiento de aceites comestibles en Marruecos ha crecido, aumentando la demanda de oleaginosas importadas.

Además, el país está expandiendo su sector de acuicultura, lo que incrementa la demanda de piensos y, por ende, de oleaginosas. Marruecos ha establecido relaciones comerciales con varios países productores para asegurar un suministro constante y diversificado.

Túnez

Túnez, aunque cuenta con una producción agrícola diversificada, importa cantidades significativas de oleaginosas, principalmente para el consumo directo y para la producción de aceite.

La soya y el girasol son dos de las principales oleaginosas importadas. Túnez busca equilibrar su producción local con las importaciones para satisfacer las necesidades de su población y su industria alimentaria, garantizando así la seguridad alimentaria y la estabilidad de precios en el mercado local.

Riesgos geopolíticos que afrontan las oleaginosas en África

La producción de oleaginosas en África, aunque vital para la economía del continente y el sustento de millones, está sujeta a varios riesgos geopolíticos que pueden comprometer su estabilidad y crecimiento.

Uno de los riesgos más significativos es la inestabilidad política y los conflictos armados que afectan a varias regiones productoras. Estos conflictos no solo interrumpen las actividades agrícolas y la cadena de suministro, sino que también desplazan a las comunidades rurales, limitando su acceso a la tierra y a otros recursos esenciales para la agricultura.

Además, la inestabilidad política puede desalentar la inversión extranjera y la cooperación internacional, cruciales para el desarrollo del sector agrícola en términos de tecnología, infraestructura y acceso a mercados.

Otro riesgo geopolítico relevante es la dependencia de África de mercados extranjeros para exportar sus oleaginosas y de importaciones para insumos agrícolas como fertilizantes y maquinaria. Esta dependencia hace que el sector sea particularmente vulnerable a las fluctuaciones de los precios internacionales, las políticas comerciales proteccionistas y las tensiones comerciales globales.

Además, la dependencia de insumos importados puede llevar a la inseguridad alimentaria en situaciones de crisis económica o interrupciones en la cadena de suministro global. Por lo tanto, cualquier cambio en las relaciones geopolíticas o en las políticas comerciales de los principales socios comerciales puede tener un impacto directo y significativo en la producción y exportación de oleaginosas en África.

Finalmente, los riesgos geopolíticos asociados con el cambio climático y la gestión de recursos naturales son cada vez más evidentes. La competencia por recursos limitados como el agua y la tierra fértil puede exacerbar las tensiones entre comunidades, regiones e incluso países.

Además, el cambio climático representa un desafío para la producción de oleaginosas, ya que altera los patrones climáticos, aumenta la frecuencia e intensidad de eventos climáticos extremos y puede llevar a la degradación de la tierra y la pérdida de biodiversidad. Estos factores no solo afectan la seguridad alimentaria y los ingresos de los agricultores, sino que también pueden provocar migraciones masivas y conflictos por recursos, aumentando la inestabilidad geopolítica en la región.

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