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Geopolítica agrícola de leguminosas en África

La geopolítica agrícola de las leguminosas en África

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Las leguminosas, como cultivos en África, desempeñan un papel crucial en la estructura socioeconómica de esta región.

Estos cultivos, que incluyen variedades como frijoles, lentejas y guisantes, son fundamentales no solo por su aporte nutritivo, rico en proteínas, sino también por su capacidad para mejorar la fertilidad del suelo a través de la fijación de nitrógeno.

Este aspecto es especialmente relevante en África, donde las limitaciones en la fertilidad del suelo representan un desafío constante para la agricultura.

Además, las leguminosas son una fuente de ingresos para pequeños agricultores y juegan un papel importante en la seguridad alimentaria y en la lucha contra la malnutrición.

En un continente donde la agricultura es una actividad central para la economía y la subsistencia, entender el impacto y las posibilidades de las leguminosas es esencial para el desarrollo sostenible y la estabilidad socioeconómica.

¿Cómo ha cambiado la producción de leguminosas en la región?

En el contexto de África, la producción de leguminosas ha experimentado cambios significativos en liderazgo y prácticas a lo largo de los últimos 50 años.

Históricamente, las leguminosas en África han sido cultivadas en sistemas de policultivo y como cultivos secundarios, debido a su capacidad para fijar nitrógeno y mejorar la calidad del suelo, beneficiando cultivos principales como el maíz.

No obstante, a partir de finales del siglo XX, se observa un cambio hacia la comercialización y la especialización en ciertas leguminosas como los frijoles y las lentejas.

Este cambio ha sido impulsado por la creciente demanda nacional e internacional, posicionando a países como Etiopía y Nigeria como líderes en la producción de algunas variedades específicas.

Este cambio en el liderazgo de la producción de leguminosas también se ha visto influenciado por la introducción de tecnologías agrícolas y prácticas de manejo mejoradas.

A partir de la década de 1990, con el apoyo de organizaciones internacionales y programas de desarrollo, se han introducido variedades de leguminosas más resistentes y productivas.

Esto ha permitido aumentar los rendimientos y la eficiencia en la producción, contribuyendo a que países como Tanzania y Uganda emerjan como importantes productores en la región.

Estas mejoras han sido fundamentales para enfrentar los desafíos del cambio climático y la presión demográfica en el continente.

Sin embargo, a pesar de estos avances, la producción de leguminosas en África todavía enfrenta desafíos significativos. La falta de acceso a mercados, infraestructuras inadecuadas y la limitada disponibilidad de insumos agrícolas de calidad siguen siendo barreras para muchos pequeños agricultores.

Además, las fluctuaciones en los precios de mercado y la competencia con importaciones baratas de leguminosas han afectado la rentabilidad para los productores locales.

Aun así, el potencial de las leguminosas para mejorar la seguridad alimentaria y el desarrollo económico en África sigue siendo alto, lo que sugiere la necesidad de políticas y apoyos específicos para este sector.

¿Qué países de África exportan más leguminosas?

Los 3 países que más leguminosas exportan de África son:

Etiopía

Etiopía se destaca en la exportación de leguminosas, particularmente lentejas, garbanzos y frijoles. Este país ha aprovechado su diverso clima y terreno para cultivar una amplia variedad de leguminosas, adaptándolas a diferentes zonas ecológicas.

El sector de leguminosas en Etiopía no solo es vital para la economía agrícola del país, sino que también juega un papel crucial en la seguridad alimentaria.

El gobierno etíope, en colaboración con organizaciones internacionales, ha invertido en el mejoramiento de la calidad de semillas y en prácticas agrícolas sostenibles, lo que ha mejorado la productividad y la calidad de sus leguminosas, haciéndolas competitivas en el mercado internacional.

Tanzania

Tanzania es otro importante exportador de leguminosas en África, destacándose en la producción y exportación de frijoles, especialmente hacia países de la Comunidad del África Oriental.

La producción de leguminosas en Tanzania es una parte fundamental de su sector agrícola, contribuyendo significativamente al ingreso de los agricultores rurales.

El gobierno de Tanzania ha implementado políticas y programas para mejorar la cadena de valor de las leguminosas, enfocándose en mejorar el acceso a mercados y tecnologías agrícolas, lo que ha impulsado la calidad y cantidad de la producción destinada a la exportación.

Nigeria

Nigeria, conocida por su producción diversificada en el sector agrícola, también es un líder en la exportación de leguminosas, en particular de frijoles de tipo “cowpea” o frijol caupí. Este cultivo es esencial en la dieta nigeriana y tiene una gran demanda tanto en los mercados locales como internacionales.

El gobierno nigeriano, junto con instituciones internacionales, ha trabajado para mejorar las prácticas de cultivo y el procesamiento de leguminosas, incrementando así la eficiencia y la calidad del producto para la exportación.

Nigeria se enfrenta al desafío de equilibrar la demanda interna con sus capacidades exportadoras, pero sigue siendo un jugador clave en el mercado de leguminosas en África.

¿Qué países de África importan más leguminosas?

Los 3 países que más leguminosas importan de África son:

Egipto

Egipto es uno de los principales importadores de leguminosas en África. Su dependencia de las importaciones de leguminosas se debe a la brecha entre la producción local y las necesidades de consumo de su creciente población.

Las leguminosas, especialmente los frijoles y las lentejas, son una parte importante de la dieta egipcia, lo que lleva al país a buscar fuentes externas para satisfacer su demanda.

Además, las limitaciones de tierra cultivable y el agua han restringido la expansión de la producción local de leguminosas.

Marruecos

Marruecos también se cuenta entre los principales importadores africanos de leguminosas. A pesar de tener un sector agrícola relativamente diversificado, Marruecos importa una cantidad significativa de leguminosas para satisfacer las necesidades de su población.

La importación de leguminosas, incluyendo lentejas, garbanzos y frijoles, es crucial para complementar la producción nacional, que a menudo no alcanza a cubrir la demanda interna. Esto se debe en parte a las variaciones climáticas que afectan la producción agrícola del país.

Sudáfrica

Sudáfrica es otro importador importante de leguminosas en el continente africano. La economía sudafricana, una de las más desarrolladas de África, ha experimentado un aumento en la demanda de alimentos saludables y nutritivos, incluyendo las leguminosas.

Aunque Sudáfrica tiene un sector agrícola desarrollado, el país importa leguminosas para satisfacer la demanda de su población urbana en crecimiento.

La importación de leguminosas también se ve impulsada por la necesidad de diversificar las fuentes de proteínas más allá de los productos cárnicos.

Riesgos geopolíticos que afrontan las leguminosas en África

Los cultivos de leguminosas en África enfrentan varios riesgos geopolíticos que impactan directamente su producción, comercio y seguridad alimentaria.

Uno de los riesgos más prominentes es la inestabilidad política y los conflictos armados en diversas partes del continente. Estos conflictos no solo dañan la infraestructura agrícola y desplazan a las comunidades rurales, sino que también dificultan el acceso a mercados, aumentando la volatilidad de los precios.

En países como Sudán del Sur y Somalia, donde la agricultura es un pilar fundamental de la economía, los conflictos prolongados han devastado la producción de leguminosas, exacerbando la inseguridad alimentaria y la dependencia de ayuda humanitaria.

Otro riesgo significativo es el cambio climático, que afecta de manera desproporcionada a África, a pesar de su mínima contribución a las emisiones globales de gases de efecto invernadero.

El cambio en patrones de lluvia, la frecuencia de sequías y las plagas agrícolas asociadas al cambio climático, plantean serios desafíos para el cultivo de leguminosas.

Estas condiciones climáticas adversas no solo reducen los rendimientos de los cultivos, sino que también pueden provocar la migración de poblaciones rurales y fomentar conflictos por recursos escasos.

La vulnerabilidad de las leguminosas a tales condiciones climáticas requiere una adaptación y mitigación efectiva, lo que representa un desafío para los países africanos con recursos limitados.

Además, la geopolítica del comercio internacional también juega un rol crucial en el sector de las leguminosas en África. Las políticas proteccionistas y los subsidios agrícolas en países desarrollados pueden distorsionar los mercados globales, afectando negativamente a los productores africanos de leguminosas.

Estas políticas pueden llevar a una dependencia excesiva de importaciones de leguminosas, minando la producción local y la soberanía alimentaria.

Asimismo, los acuerdos comerciales desiguales y las barreras arancelarias limitan la capacidad de los países africanos para exportar sus productos, reduciendo las oportunidades económicas y exacerbando los desafíos económicos.

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