El podcast del agro que debes escuchar para aprender sobre el sector

Fitosanidad de cultivo para lechuga

Principales plagas y enfermedades del cultivo de la lechuga

Publicado:

| Actualizado:

La fitosanidad en el cultivo de lechuga es un pilar fundamental para garantizar una producción agrícola de alta calidad y rendimiento. Este cultivo, siendo uno de los más consumidos a nivel mundial por su versatilidad y valor nutritivo, enfrenta numerosas amenazas en forma de plagas y enfermedades que pueden comprometer seriamente tanto la calidad como la cantidad de la producción.

La gestión eficaz de la salud de las plantaciones de lechuga no solo implica la protección contra agentes patógenos y plagas, sino también la adopción de prácticas agrícolas que promuevan un cultivo más resistente y sostenible.

Por lo tanto, una estrategia fitosanitaria integral es esencial para maximizar la productividad del cultivo, minimizar las pérdidas económicas y asegurar que los productos que llegan al consumidor final sean seguros y de la más alta calidad.

Plagas de la lechuga

5 de las plagas más importantes del cultivo de la lechuga son:

Pulgón verde (Nasonovia ribisnigri)

El pulgón verde es una de las plagas más perjudiciales para el cultivo de la lechuga, causando daños directos e indirectos. Se alimenta de la savia de las plantas, debilitándolas y distorsionando su crecimiento.

Además, excreta una sustancia pegajosa llamada melaza que favorece el desarrollo de hongos como la fumagina, afectando la fotosíntesis. Este pulgón también es vector de virus, lo que puede provocar enfermedades virales en el cultivo.

Polilla de la lechuga (Autographa gamma)

La polilla de la lechuga es un lepidóptero cuyas larvas se alimentan de las hojas de la lechuga, causando perforaciones y reduciendo la superficie fotosintética. Esto no solo afecta el crecimiento de la planta, sino que también disminuye su valor comercial debido al daño estético en las hojas, un factor crucial para la comercialización de la lechuga.

Gusano gris (Agrotis ipsilon)

El gusano gris ataca principalmente a las plántulas jóvenes de lechuga, cortándolas a nivel del suelo o alimentándose de las hojas. Los daños pueden ser tan severos que resultan en la pérdida total de la plantación, lo que implica una reducción significativa en el rendimiento del cultivo y, por lo tanto, pérdidas económicas considerables para los agricultores.

Minador de la hoja (Liriomyza huidobrensis)

Los minadores de la hoja crean galerías en las hojas de la lechuga al alimentarse del tejido interno, lo que no solo disminuye la capacidad fotosintética de la planta, sino que también la hace más susceptible a infecciones secundarias. Además, el daño estético reduce el valor comercial del cultivo, ya que las hojas con galerías no son aceptadas en el mercado.

Caracol y babosa (Familias Helicidae y Arionidae)

Estos moluscos son plagas importantes en el cultivo de lechuga, especialmente en climas húmedos. Se alimentan de las hojas, causando orificios y mordeduras que disminuyen el valor estético y comercial del producto. Además, su baba puede contaminar las hojas, haciéndolas no aptas para la venta.

Enfermedades de la lechuga

5 de las enfermedades más importantes del cultivo de la lechuga son:

Mildiu velloso (Bremia lactucae)

El mildiu velloso es una enfermedad causada por un hongo. Se presenta como manchas amarillas en las hojas superiores y un crecimiento algodonoso en las inferiores.

Reduce la capacidad fotosintética de la planta, disminuyendo su vigor y rendimiento. Además, las hojas afectadas son comercialmente inaceptables, lo que impacta directamente en la viabilidad económica del cultivo.

Marchitez por Verticillium (Verticillium dahliae)

Esta enfermedad, causada por un hongo, provoca marchitez y amarillamiento en las hojas de la lechuga. La infección obstruye el sistema vascular de la planta, impidiendo el transporte de agua y nutrientes. Los síntomas progresan hasta que la planta se marchita completamente, lo que resulta en pérdidas significativas de producción.

Podredumbre blanca (Sclerotinia sclerotiorum)

La podredumbre blanca es reconocible por la presencia de una masa algodonosa blanca en la base de la planta y en las hojas en contacto con el suelo. Esta enfermedad provoca la descomposición de los tejidos vegetales y puede aniquilar rápidamente grandes áreas de cultivo bajo condiciones de alta humedad, lo que la convierte en una de las enfermedades más destructivas para la lechuga.

Podredumbre gris (Botrytis cinerea)

Este hongo infecta numerosas especies de plantas, incluida la lechuga. Causa la podredumbre de hojas y tallos, especialmente en condiciones de alta humedad y baja ventilación. La infección se manifiesta como un moho grisáceo en la superficie de las hojas, lo que reduce la calidad del producto y puede llevar a la pérdida total del cultivo en casos severos.

Moho del downy (Peronospora farinosa)

Afecta a la lechuga, causando manchas amarillas o marrones en la superficie superior de las hojas y un crecimiento esporulador en el envés. Esta enfermedad disminuye la fotosíntesis, debilita la planta y reduce significativamente el rendimiento del cultivo. Además, la presencia del moho hace que las hojas sean no aptas para el consumo, afectando directamente el valor comercial del cultivo.

Nota: Dependiendo del país los nombres comunes pueden cambiar.