El mercado de agroquímicos de América Latina llega al cierre de 2026 con una señal que puede modificar las condiciones de compra para la siguiente campaña. El glifosato técnico fabricado en China recuperó precio entre septiembre y octubre, justo cuando importadores y distribuidores de Brasil, Argentina, México, Colombia, Perú y Chile empiezan a definir inventarios y necesidades para 2027.
La cotización pasó de unos US$ 3,782 por tonelada el 11 de septiembre a US$ 4,318 el 16 de octubre, un aumento cercano al 14%. Otra referencia de mediados de octubre situó el valor alrededor de US$ 4,323 por tonelada. Aun así, el precio continúa por debajo de los aproximadamente US$ 5,211 registrados en abril.
El glifosato no está alcanzando nuevos máximos, sino recuperándose después de haber caído a niveles más bajos durante septiembre. Por ahora, los datos no permiten afirmar que comenzó una tendencia alcista sostenida. Lo que sí muestran es que el margen de compra que existía unas semanas antes se redujo.
El glifosato técnico es la materia activa que después se utiliza para fabricar formulaciones comerciales. Su precio en China no es el mismo que termina pagando un productor latinoamericano, pero funciona como una referencia importante para importadores y fabricantes porque forma parte del costo inicial del producto.
La preocupación aparece porque la recuperación de precios no está acompañada por un aumento equivalente de la demanda. Los fabricantes chinos están intentando mejorar sus cotizaciones después de meses de presión sobre los precios. Si consiguen sostener esos niveles, las empresas latinoamericanas que necesiten reponer inventarios tendrán que negociar desde una base más alta.
Eso no significa que el herbicida vaya a subir 14% en los distribuidores de América Latina. El precio final depende también de los inventarios disponibles, los contratos cerrados con anticipación, los costos de formulación, el transporte, el tipo de cambio y los márgenes comerciales. Una empresa que haya comprado producto cuando las cotizaciones estaban más bajas puede tener espacio para mantener precios durante algún tiempo.
El efecto también puede variar entre países y empresas. Los compradores con mayor volumen, inventarios suficientes o contratos previos tienen mejores herramientas para absorber movimientos de corto plazo. Quienes necesiten comprar durante una recuperación rápida del mercado pueden enfrentar condiciones menos favorables.
Para productores y distribuidores, la señal relevante es que el mercado chino dejó atrás los mínimos recientes. Si durante las próximas semanas las cotizaciones se mantienen firmes o continúan subiendo, la presión sobre los costos de reposición podría aumentar de cara a 2027. Si vuelven a caer, el repunte de octubre quedará como un ajuste temporal.
Por eso, todavía es pronto para hablar de un nuevo ciclo de glifosato caro. Lo que está ocurriendo es más limitado, pero también más concreto. China está intentando reconstruir precios y América Latina deberá comprar en un mercado menos barato que el observado apenas unas semanas atrás.
En ese escenario, el seguimiento de las cotizaciones durante noviembre será clave para saber si el ajuste gana fuerza. Más que anticipar una escasez, las empresas tendrán que observar cuánto tiempo pueden sostener los fabricantes chinos estos precios sin una recuperación clara de la demanda.
Fuente: AgroLatam



