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Portada del artículo sobre geopolítica de leguminosas en Europa

La geopolítica agrícola de las leguminosas en Europa

Las leguminosas, como las habichuelas, los chícharos y las lentejas, son fundamentales en Europa debido a su rica fuente de proteínas para humanos y animales. A pesar de sus beneficios, su cultivo ha disminuido en las últimas cuatro décadas en Europa, llevando a una dependencia de importaciones para productos ricos en proteínas utilizados como pienso.

Este fenómeno adquiere una creciente importancia geopolítica, especialmente considerando el aumento global de los costos de las fuentes de proteínas.

Además, las leguminosas tienen un papel vital en la sostenibilidad a largo plazo de la agricultura europea, ya que su capacidad para fijar el nitrógeno del aire reduce la necesidad de fertilizantes nitrogenados, contribuyendo a la diversificación de cultivos y a la disminución del uso de plaguicidas, lo que reduce costos y estrés biológico en el suelo. Esto, junto con su valor nutricional y beneficios para la salud, subraya su importancia socioeconómica en Europa.

¿Cómo ha cambiado la producción de leguminosas en la región?

En los últimos 50 años el cultivo de leguminosas en Europa ha experimentado una transformación notable, reflejando cambios en las prácticas agrícolas y las preferencias de consumo.

Durante este periodo hubo un declive constante en el cultivo y consumo de leguminosas, como habichuelas, garbanzos y lentejas en países como España, siendo reemplazadas por otros cultivos más rentables y mejor adaptados a los avances tecnológicos.

Este fenómeno no es exclusivo de España, sino que se observa en toda Europa, lo que ha llevado a una dependencia significativa de las importaciones para satisfacer la demanda interna de leguminosas, especialmente para uso como pienso, como la soya, de la cual Europa importa casi 5 millones de toneladas anuales (95% de las importaciones de leguminosas).

A nivel mundial las legumbres no han experimentado un crecimiento en la producción similar al de cultivos como el maíz, el trigo, el arroz y la soya. Entre 1961 y 2012, mientras que estos últimos cultivos vieron aumentos de producción acumulada de entre 200-800% debido a la Revolución Verde y la industrialización de la agricultura, las legumbres solo crecieron un 59%.

En Europa esta tendencia se ha visto reflejada en una disminución del consumo de legumbres, tanto en países desarrollados como en desarrollo, en contraste con el aumento en el consumo de productos lácteos y carne.

La disminución en el cultivo de leguminosas en Europa también puede atribuirse al cambio en los patrones de dieta y consumo. Con el aumento de la riqueza hay una transición de proteínas vegetales a fuentes de proteínas más caras, como productos lácteos y carne. Sin embargo, esto no ha llevado a un excedente de legumbres o a una caída de la demanda. De hecho, en muchos países, el crecimiento poblacional supera al de la producción agrícola, lo que lleva a una dependencia de importaciones para satisfacer la demanda.

¿Qué países de Europa exportan más leguminosas?

Los 3 países que más leguminosas exportan de Europa son:

España

España se destaca en la exportación de leguminosas dentro de Europa. Su éxito se debe a varios factores, entre ellos, la diversidad climática y geográfica que permite el cultivo de una amplia variedad de legumbres. Además, la tradición agrícola española y las técnicas de cultivo mejoradas han jugado un papel fundamental.

Las leguminosas más comunes incluyen lentejas, garbanzos y alubias, cultivadas principalmente en las regiones de Castilla y León, Andalucía y Castilla-La Mancha. El gobierno español, a través de políticas de apoyo a los agricultores y la promoción de prácticas sostenibles, ha fortalecido este sector, lo que se refleja en sus cifras de exportación.

Francia

Francia es otro líder en la exportación de leguminosas en Europa. El país se beneficia de su suelo fértil y condiciones climáticas favorables, lo que permite una producción eficiente y de alta calidad. Las leguminosas francesas, como lentejas, chícharos y habas, son apreciadas tanto en el mercado europeo como en el internacional.

El compromiso de Francia con la agricultura sostenible y la innovación agrícola ha impulsado su posición en el mercado de leguminosas. La inversión en investigación y desarrollo, junto con un fuerte apoyo gubernamental, ha facilitado el aumento de la productividad y la eficiencia en el cultivo de leguminosas.

Alemania

Alemania, aunque más conocida por su industria y tecnología, también juega un papel importante en la exportación de leguminosas en Europa. El país ha logrado un equilibrio entre la producción agrícola y la sostenibilidad ambiental. La diversificación de cultivos, incluyendo varias leguminosas como lentejas, chícharos y soya, ha sido una estrategia clave.

La alta calidad de los productos agrícolas alemanes, junto con un enfoque en la eficiencia y la sostenibilidad, ha llevado a un aumento en su participación en el mercado europeo de leguminosas. La integración de tecnologías avanzadas en la agricultura ha sido un factor crucial en este éxito.

¿Qué países de Europa importan más leguminosas?

Los 3 países que más leguminosas importan de Europa son:

Italia

Italia es uno de los principales importadores de leguminosas en Europa. La demanda italiana por leguminosas, como lentejas, garbanzos y chícharos, se debe en gran parte a su arraigada cultura culinaria que valora estos productos.

A pesar de tener una producción interna, la cantidad no satisface la alta demanda, lo que lleva a una significativa importación. Además, la creciente tendencia hacia dietas más saludables y sostenibles en Italia ha impulsado aún más la importación de leguminosas.

Alemania

Alemania figura como otro gran importador de leguminosas en la región europea. Su fuerte economía y la creciente conciencia sobre una alimentación saludable y sostenible juegan un papel crucial en este aspecto.

Aunque Alemania produce una variedad de leguminosas, la demanda interna supera la producción, llevando a una dependencia de las importaciones. Los chícharos, lentejas y soya están entre las leguminosas más importadas, utilizadas tanto para consumo humano como para alimentación animal.

Países Bajos

Los Países Bajos se destacan también en la importación de leguminosas en Europa. Este país, conocido por su eficiente sector logístico y su papel como puerta de entrada a Europa, importa una gran cantidad de leguminosas, que posteriormente son distribuidas a otros países europeos. Además, el aumento del vegetarianismo y veganismo en los Países Bajos ha incrementado la demanda de leguminosas como fuente de proteínas vegetales.

Riesgos geopolíticos que afrontan las leguminosas en Europa

Los cultivos de leguminosas en Europa enfrentan riesgos geopolíticos significativos, principalmente relacionados con la dependencia de las importaciones y las fluctuaciones del mercado global.

La región depende en gran medida de las importaciones para satisfacer su demanda interna de leguminosas, lo que la hace vulnerable a las inestabilidades en los países exportadores. Las tensiones políticas, los conflictos o las políticas proteccionistas en estas naciones pueden afectar directamente el suministro y los precios en Europa. Este escenario plantea un desafío para la seguridad alimentaria y la estabilidad de precios de productos básicos como lentejas, garbanzos y chícharos.

Otro riesgo geopolítico clave es el impacto del cambio climático, que afecta las regiones productoras de leguminosas tanto dentro como fuera de Europa. El cambio climático está alterando los patrones climáticos, lo que puede conducir a sequías, inundaciones o enfermedades de los cultivos en áreas críticas para la producción de leguminosas.

Estos fenómenos pueden disminuir los rendimientos de las cosechas, afectando la disponibilidad y elevando los costos de importación para los países europeos. Este factor, combinado con la creciente demanda de leguminosas debido a su valor nutricional y a las dietas basadas en plantas, aumenta la presión sobre los sistemas de producción y suministro.

Además, la geopolítica de las leguminosas en Europa también se ve influenciada por las políticas agrícolas de la Unión Europea y los acuerdos comerciales internacionales. Las políticas de la UE en materia de subsidios agrícolas, normativas ambientales y acuerdos comerciales pueden tener un impacto significativo en la producción y el comercio de leguminosas.

Por ejemplo, las restricciones en el uso de ciertos pesticidas o fertilizantes pueden afectar los rendimientos de las leguminosas, mientras que los acuerdos comerciales pueden alterar los flujos de importación y exportación. Estas políticas deben equilibrar la necesidad de promover prácticas agrícolas sostenibles con la necesidad de mantener la estabilidad del mercado y la seguridad alimentaria.

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