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Fenología de cultivo para lechuga

Etapas fenológicas del cultivo de la lechuga

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La fenología de los cultivos agrícolas, especialmente en el caso de la lechuga, desempeña un papel crucial en la optimización de las prácticas agrícolas.

Entender las distintas etapas fenológicas de la lechuga, desde la germinación hasta la cosecha, es esencial para mejorar la calidad y cantidad de la producción.

Este conocimiento permite a los agricultores tomar decisiones informadas sobre la siembra, el riego, el control de plagas y enfermedades, y la fertilización.

Además, la fenología de la lechuga está estrechamente relacionada con las condiciones climáticas, lo que la convierte en un indicador vital para adaptar las prácticas agrícolas al cambio climático.

Por lo tanto, un análisis detallado de las etapas fenológicas de la lechuga proporciona una base fundamental para una agricultura sostenible y eficiente.

Etapas fenológicas de la lechuga

Las etapas fenológicas del cultivo de lechuga se describen de la siguiente manera:

Germinación

La germinación de la lechuga comienza generalmente entre los 2 y 10 días después de la siembra, dependiendo de las condiciones de temperatura y humedad.

Durante esta fase, la semilla absorbe agua y se hincha, rompiendo la cubierta seminal. Luego emerge la radícula, que se desarrollará en el sistema radicular, y posteriormente aparece el hipocótilo, que empuja hacia arriba la plúmula, la cual se desdoblará formando las primeras hojas verdaderas.

Crecimiento vegetativo

Esta fase abarca desde la aparición de las primeras hojas verdaderas hasta el inicio de la formación del cogollo o cabeza. Dura aproximadamente de 25 a 35 días.

Durante este período, la planta incrementa su masa foliar a través de un rápido crecimiento de hojas. Las hojas se desarrollan de forma sucesiva y la planta incrementa su tamaño de manera significativa. Este es un período crítico para el suministro adecuado de nutrientes y agua.

Formación de cogollo

Esta fase se inicia después del crecimiento vegetativo y puede durar entre 20 y 30 días. Durante esta etapa, las hojas exteriores crecen alrededor de un punto central formando un cogollo o cabeza.

La densidad y la firmeza del cogollo dependen de factores genéticos y ambientales. Esta etapa es crucial, ya que las condiciones inadecuadas pueden provocar la apertura del cogollo o el desarrollo de enfermedades.

Madurez y cosecha

La madurez de la lechuga se alcanza cuando el cogollo está bien formado y presenta la firmeza y tamaño característicos de la variedad cultivada.

Este período varía, pero generalmente ocurre entre 55 y 85 días después de la siembra.

La cosecha debe realizarse en un momento en que las hojas exteriores estén sanas y el cogollo tenga la consistencia deseada. Una demora en la cosecha puede llevar a un sobrecrecimiento, pérdida de calidad y, en algunos casos, al espigado de la planta.

Escala extendida BBCH para la lechuga

La escala extendida BBCH para el cultivo de lechuga es un sistema codificado utilizado para identificar de manera uniforme los diferentes estadios fenológicos de este cultivo.

Esta escala se basa en el sistema decimal BBCH, y cada etapa principal de desarrollo se identifica con un número del 0 al 9.

Germinación (0)

Esta etapa inicia con la semilla seca (00) y abarca el proceso de imbibición de agua (01), hinchazón de la semilla (03), emergencia del hipocótilo (05), aparición de la plúmula (07), y culmina con el desarrollo de las primeras hojas verdaderas (09). Es un período crítico en el que la semilla pasa de un estado de latencia a un crecimiento activo, siendo fundamental un entorno adecuado en términos de humedad y temperatura para asegurar una buena germinación.

Desarrollo de las hojas (1)

Esta fase empieza con la primera hoja verdadera completamente desplegada (10) y se extiende hasta la formación de las hojas sucesivas (11-19). Durante esta etapa, la planta se concentra en el crecimiento foliar, estableciendo una base sólida para la fotosíntesis y el desarrollo futuro. Es una fase clave para el manejo del cultivo, incluyendo la nutrición y protección contra enfermedades y plagas.

Desarrollo de órganos de almacenamiento vegetativo (3)

Comienza con el inicio de la formación del cogollo o cabeza (30) y abarca su desarrollo y crecimiento (31-39). En esta etapa, las hojas exteriores comienzan a envolver unas a otras, formando el característico cogollo de la lechuga. Esta fase es crítica para definir la calidad del producto final, siendo importante mantener condiciones óptimas de crecimiento.

Desarrollo de órganos de almacenamiento reproductivos (4)

Se inicia con la formación de la inflorescencia, conocida como espigado (40), y se extiende hasta el desarrollo completo de la misma (41-49). Esta fase marca la transición de la planta de un estado vegetativo a uno reproductivo, donde se desarrollan los tallos florales y las flores. Es una etapa no deseada en la producción comercial de lechuga, ya que afecta la calidad de las hojas.

Floración (5)

Comienza con los primeros capullos florales visibles (50) y continúa con el desarrollo de la floración (51-59). Durante esta fase, la planta produce flores, lo que es fundamental para la producción de semillas, pero en el cultivo comercial de lechuga, la floración suele ser un indicativo de que la planta ha superado su punto óptimo de cosecha.

Fructificación (6)

Esta etapa inicia con la formación del fruto (60) y continúa hasta su maduración (61-69). En la lechuga, los frutos son pequeñas cápsulas que contienen semillas. Aunque esta fase es crucial para la producción de semillas, en la producción de lechuga para consumo, esta etapa es generalmente irrelevante.

Senescencia (7)

Empieza con el inicio de la senescencia de la planta (70) y progresa hasta la muerte de esta (71-79). Durante esta etapa, la planta muestra signos de envejecimiento, como el amarillamiento de las hojas. En el cultivo comercial, es importante evitar llegar a esta fase durante el ciclo de producción, ya que afecta negativamente la calidad del producto.

Cada una de estas etapas es fundamental para entender el ciclo de vida de la lechuga y para realizar prácticas de manejo adecuadas que maximicen la calidad y el rendimiento del cultivo.